Confesión
La nunca tiene la boca llena de razón cuando dice que soy bastante “inutilito”, y se lo concedo especÃficamente en dos modalidades de desempeño de inteligencia para las que no doy una: las manualidades y la computadora. Es erróneo quienes piensan que aquellos que saben hacer un si menor en la guitarra pueden utilizar un taladro, o que por ser un hacha para el ping pong ya se puede armar una mesa de Ikea. Para alguien que sufrÃo tremendamente en kÃnder 1 y 2 la computadora a veces se muestra como aquel ábaco mortÃfero que la maestra sacudÃa mientras cantaba Oh Bandera Tricolor. Lo peor de todo es que aún cuando pretendo emplear el cien por ciento de mis neuronas para realizar este tipo de actividades algo falla, y una suerte de corto circuito me hace pensar en el último capÃtulo de Lost que vi -y eso que apenas voy en el cuarto-, o en lo que la madrina Celia contó el otro dÃa sobre la diferencia entre chiÃtas y sunitas. No tengo remedio pero sà mucha esperanza. Por eso, con la valentÃa de un niño héroe saltarÃn, acepto el reto de incursionar por entre estas páginas virtuales.
Y que Dios me ilumine.

Marzo 9th, 2007 at 10:51 am
HELLO NEIGHBOR: te va a ir perfecto ya verà s, ademà s lo bueno de este mundo es que siempre hay alguien que SI sepa y este dispuesto a echar una mano…
Pues no estamos leyendo…
si necesitas una taza de azucar, no dudes en pedirla!
Besos