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El Tom Cruz de Kreuzberg

Serán pocos los que nieguen en la inevitable distorsión de la realidad de la que adolecen las mayorías de las madres. Para ellas siempre seremos jóvenes y hermosos, aunque nos hagamos panzones y las patas de pollo surquen nuestros ojos, e incluso pese a que ciertamente apenas se nos haya dado una mínima repasada en lo que a pinceladas de belleza se refiere, razón de más para que el resto de los mortales nos haya considerado toda la vida, si no estrictamente feos, tampoco capaces de rebasar los límites de la “normalidad�. Para ellas sin embargo, e insisto en el punto, siempre seremos dignos de un retrato hiperrealista o una canción compuesta meramente para exaltar las curvaturas de nuestras narices. Para la mía, por ejemplo, sé que desde hace unos años y con seguridad hasta dentro de cuarenta, mi supuesto parecido con Brad Pitt (Bad Pritt para los cuates) será para ella tan incuestionable como el hecho de que poseo dos ojos y dos piernas, y que nadie se atreva a dudar de la notabilísima semejanza de mi hermano con Andy Garcia, so riesgo de herir sus más profundos sentimientos. Pero bueno, así son las madres, la mía y la de todos. De allí, sin embargo, que me llame la atención el hecho de que dos coreanas con las que comparto clases de alemán y que nada tienen de parientes -por lo menos no que yo sepa-, me hayan insistido en que me parezco a Tom Cruise. Digo, supongo que debiera de agradecer el gesto, pero la verdad es que a partir del inesperado piropo no he podido dejar de hilar pensamientos en un intento por sacar conclusiones con relación a este tema de “los parecidos�: ¿Qué es lo que nos mueve a decir que tal o cual persona se parece a Lou Ferrigno, a Daniel Auteuil o a mi tío Guillermo?, ¿es un rasgo específico en el rostro del otro, la manera en que se mueve o habla, la forma en que gesticula?, ¿en realidad mi primo se parece a Robby Williams o yo quiero, de alguna manera, que esas líneas de expresión dibujadas en su mandíbula sean idénticas al mamoncito cantante inglés?, ¿será acaso que todos distorsionamos de alguna forma la realidad para ver lo que queremos ver, para creer, por ejemplo, que un mexicano con cabello negro y algo narigón se parece a un actor gringo que se come las placentas y se ríe todo el tiempo como un idiota? Cuando le conté la anécdota a La Nuca, quien siempre ha adolecido de meta-realismo, me contestó que las orientales necesitaban a un buen oculista lo antes posible. Quizá tenga razón, después de todo sigo pensando que el único individuo del “star system� con quien acepto que alguna vez guardé cierto parecido, y quien afortunadamente ahora integra la larga lista de telerisos desempleados, responde al nombre de Ariel López Padilla, o por lo menos es con el único con quien de plano sí me confundieron alguna vez, hace varios años, en un teibol de baja calaña, en donde una chica de poquísimos prendas de plano me cerró el paso para increparme a quemarropa: “¿Qué onda Ariel, otra vez por aquí?�.

Pero ya se sabe, de noche todos los gatos son pardos.

12 Responses to “El Tom Cruz de Kreuzberg”

  1. Cheno Says:

    Jajajaja, ya se me había olvidado lo de Ariel L. P., me sigo cagando de risa, fue la cereza del pastel aquella noche.

    Por otro lado, el negro no se parece a Andy G., si recuerdo bien tenía más parecido a Alan de Magneto y hoy en día a Borat, además ese UEI que dices no se parece a Robby Williams, aunque hasta en el Bull se lo hayan hecho saber.

    Besos y qué onda con los hoteles?

  2. lety Says:

    Mi querido Chuy…

    Siento decirtelo pero alguna vez saliste en una conversación que incluía la afrimación de tu parecido con aquél cantante llamado Juanes…

    Supongo que un referente más a tu lista de distorsiones…

    un abrazo

  3. Edgar Says:

    Hola Chuy!

    Jajajaja!!! Lo siento mucho, pero creo que tendré que coincidir un poco con esa referencia de Ariel L.P… Reí demasiado cuando comparé mis imágenes mentales.

    Cuídate mucho, un un abrazo y saludos a Eva

  4. D.M. Says:

    Cada día estás expuesto a encontrar a un rostro parecido caminando en dirección opuesta, por la banqueta de enfrente.

  5. Amenazza Says:

    Broder, no te hagas, Lety tiene razón, eres el Juanes, recuérdalo…

    Dicen que yo me parezco a mi papá. Afortunadamente él no es famoso.

  6. jose-sito Says:

    Prof. y entrando a la lista de quites, que tal cuando la Tía Reyna, la prima mas grande de nuestras mamas, en aquella despedida de soltera de la ahora esposa del primo segundo Mauricio, me confundió con Nicolas Cage y que a raíz de ese momento se me empezo a caer mas el pelo como lo sucedió al sobrino también de F.F.C. finalmente queda en familia….

    Un abrazo y buen rocker fin…

  7. Hamlet Says:

    Hola Carlos Jesús. Un buen post divertido. Oye, coincido con Lety y con Amenazza, aunque sólo te conozco por fotos, te pareces mucho a Juanes.
    La última anécdota como me hizo reír.
    Saludos.

  8. Narices Says:

    Debo decir que coincido con lety, hace años que promulgo la idea de que te pareces a Juanes. No obstante las detractoras de la idea (mi hermana e Ivonne), a mi la obviedad me resulta innegable. Aclararé de todas formas que sin duda poseo un sensibilidad extrema para encontrar parecidos (y donde yo digo sensibilidad el mundo suele decir exageración). A menudo pienso que quizá haya resultado dañada el área cerebral que controla esas funciones por alguno de los continuos golpes que mi torpe naturaleza me hace tener (y la torpeza no se libra de mi teoría del área cerebral dañada). De cualquier manera los otros parecidos, con perdón de tu madre, las coreanas y la señorita streaper no me convencen. Y siempre será más digno parecerse a Juanes que a cualquiera de los otros ¿no crees?
    Cuidate.

  9. Amenazza Says:

    En tu ex-blog te dejé un comentario como este:
    No había caído en la cuenta que estás en Ciudad de BloFFFs… ¿¿¿por qué???
    No mames, están re feos…
    Con todo respeto, regresa a la independencia, a la gracia de la personalización, no mamar…

  10. Patricia Says:

    Ui pues te pareces a puro güapo…. jjej, seguro algo habrá de ellos.

    Y bueno, lo curioso es que siempre exista este tipo de referentes para interpetar el nuestro: las estrellas de Hooliwood, los que salen en el cine, el cine que llega a nuestro país; o las estrellitas del canal, de las novelas, programas, comericales, etc. (supongo que el fenómeno se repite en diversos países).

    En fin, que hasta una página de ¿qué tanto se parece usted a las estrellas?, me encontré una vez en internet.

    Saludos desde Distrito Federal!

  11. diminui Says:

    es una mentira: no te has mudado, nada más te trajiste 3 calzones y unas camisetas, unos tennis, unas latas de chile y algunos libros estimados…
    más o menos así me mudé yo hace algunos meses; pero no de blog
    y tú ya no me visitas!

  12. Jaina Says:

    Jajajaja, y yo que pensé que los Schlitzaugen no impedían la visión. Ya sabe usted a quién se supone que me parezco (y no, no lo voy a repetir en público). Te mando muchos abrazos Chuy. Pronto, pronto habrá tiempo de escribir, que ya extraño vomitar las vísceras en el teclado. Extraño ese vómito que no huele, no deja huella, ni hay que limpiar.
    Saludos a la hiperrealista

    Besos a los dos

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