El Síndrome Double Fantasy
Martes, Agosto 28th, 2007Berlín es una frase llena de comas, o de puntos suspensivos. Cuando recuesto mi cuerpo sobre el concreto escucho respirar a la ciudad como si se tratara de un gigante o un ogro. Creo que hace tiempo no me acerco a esta página con la intención de compartir algo personal por lo mismo: porque yo también necesito mis respiros, mis comas y mis puntos suspensivos. Nada de coloso u ogro, yo más bien soy un liliputense dado a perder al que últimamente le ha dado el síndrome “Double Fantasy”, consistente en sentarme en una barca cualquiera para ver a los coches pasar, para inventarme historias de rubios suicidas y mujeres espigadas y ninfómanas, para imaginarme que el tipo que ha dejado su bicicleta apenas a unos pasos de donde estoy, se la robó a un adolescente en una noche de borrachera.
El que escriba ahora aquí no quiere decir, sin embargo, que volveré a desnudar algunas de mis intimidades. En realidad, me parece que esto es únicamente un paréntesis que me tomo para comunicar, a quienes sea que les interese, que sigo vivo, que no ando precisamente envuelto en grupos anti-pro-mia o adscrito a teorías conspiratorias. En realidad nada de eso. Es sólo que me he dejado llevar un tiempo por un mundo repleto de nubes. Me lo debía, lo necesitaba. Ya volveré. Cuando me aburra ver las ruedas pasar y pasar… “I really love to watch them roll”.
