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Archive for Agosto, 2007

El Síndrome Double Fantasy

Martes, Agosto 28th, 2007

Berlín es una frase llena de comas, o de puntos suspensivos. Cuando recuesto mi cuerpo sobre el concreto escucho respirar a la ciudad como si se tratara de un gigante o un ogro. Creo que hace tiempo no me acerco a esta página con la intención de compartir algo personal por lo mismo: porque yo también necesito mis respiros, mis comas y mis puntos suspensivos. Nada de coloso u ogro, yo más bien soy un liliputense dado a perder al que últimamente le ha dado el síndrome “Double Fantasy”, consistente en sentarme en una barca cualquiera para ver a los coches pasar, para inventarme historias de rubios suicidas y mujeres espigadas y ninfómanas, para imaginarme que el tipo que ha dejado su bicicleta apenas a unos pasos de donde estoy, se la robó a un adolescente en una noche de borrachera.

El que escriba ahora aquí no quiere decir, sin embargo, que volveré a desnudar algunas de mis intimidades. En realidad, me parece que esto es únicamente un paréntesis que me tomo para comunicar, a quienes sea que les interese, que sigo vivo, que no ando precisamente envuelto en grupos anti-pro-mia o adscrito a teorías conspiratorias. En realidad nada de eso. Es sólo que me he dejado llevar un tiempo por un mundo repleto de nubes. Me lo debía, lo necesitaba. Ya volveré. Cuando me aburra ver las ruedas pasar y pasar… “I really love to watch them roll”.


Laid

Jueves, Agosto 16th, 2007

Y como el blog anterior me dejó algo “compungido”, como diría mi madre, los dejo con una de las cinco canciones (video incluido) que tienen la particular virtud de ponerme siempre de buen humor.

Ya está…

Sobre las “Anas” y las “Mias”

Jueves, Agosto 16th, 2007

En realidad no sé cómo empezar. Quizá exponiendo mi ignorancia: Hasta ayer, no sabía nada sobre los –al parecer famosos- grupo Pro-Ana y Pro-Mia en Internet. Para quien no lo sepa, son redes principalmente de blogs y chats en donde chicas anoréxicas y/o bulímicas establecen contacto con diversos fines, ya sea para justificar en grupo este tipo de conductas, para brindar “tips” con los cuales puedan engañar a los padres y/o médicos en cuanto al desorden alimenticio se refiere, o simplemente para compartir experiencias personales. Según tengo entendido, la afluencia a este tipo de foros virtuales ha sido tal, que incluso sus participantes han desarrollado un lenguaje propio en el que se autodenominan “princesas” y aquellos modelos a seguir, compuesto principalmente por las celebridades más delgadas, como Nicole Richie o Keira Knightley, reciben el nombre de “Thinspiration”.

Ya empecé, y aún no sé cómo seguir. Ni siquiera me atrevo a aseverar si, tal y como algunos lo apuntan, este tipo de sitios debiesen desaparecer de la red. Sé que su influencia puede ser nociva, sí, pero de la misma manera en que lo pudieran ser páginas en donde uno puede hallar distintos métodos para suicidarse, fabricar una bomba o realizar trampas en los negocios. Convertirme en censurador no es lo mío, al menos no en este caso. Quiero creer que la mayoría de las adolescentes de 12 o 13 años, aunque carentes de muchas experiencias, cuentan con el criterio necesario como para no apropiarse de cierto estilo de vida únicamente porque lo leyeron en sus computadoras mientras se comían una manzana.

Tampoco, lo acepto, puedo ser del todo indiferente frente al tema, no únicamente porque, en distintos momentos de mi existencia, he estado rodeado de gente que, en mayor o menor medida, ha experimentado en carne propia algún trastorno alimenticio, sino por lo que hay detrás de todo ello: la devoción, casi sectaria, a la imagen personal y con ello la total alienación del ser. Estoy seguro que en las favelas de Brasil, en la sierra oaxaqueña, en las villas más pobres de Haití o de Níger, anorexia y bulimia son fantasmas imposibles, la quimera de un loco, una nada estampada en la arena. Si somos anoréxicos y bulímicos en cuerpo y alma –porque también hay quien vomitándose a sí mismo pretende desaparecer-, es porque gozamos de ocio, porque tenemos el tiempo suficiente como para ver la televisión y luego correr al espejo, porque entre tanta información y tanta prisa y tantas aspiraciones, nos olvidamos de lo que realmente somos.

Y no, todavía no poseo una conclusión contundente. Sabría que no vendría, no con este tema (en general, casi con nada). Pero qué le voy a hacer. Soy una persona simple que ilusamente piensa que, cuando todo se derrumbe, cuando por fin logremos cumplir con el propósito de desaparecer, lo único que quedará será la poesía. Esa no se pierde ni aunque Dios vomite.

Los dejo con la señora MamaVision, quien sí que tiene una opinión sólida al respecto…

 

Conspiraciones

Lunes, Agosto 6th, 2007

“No crean en nada ni en nadie que posea siquiera un poco de poder… Ni siquiera crean en lo que yo les digo?. Algo así dice Al Lewis, también conocido como “el abuelo? de los Munster, en algún momento de “Good Bye America?, película documental realizada sobre su persona –ampliamente recomendable, por cierto-, y que curiosamente –es verdad aquello de que “no hay profeta en su tierra?- fue realizada por un grupo de catalanes, y concluida apenas unos meses antes de que Lewis falleciera. La mención del viejecito viene a cuento porque prácticamente nadie pudiese adivinar que detrás de su semblante de eterno septuagenario bonachón, se escondía uno de los norteamericanos más reaccionarios que uno pudiese encontrarse en la actualidad.

El filme, he de decirlo, me sacudió porque hace muchos años que yo tampoco creo a ciegas en ningún político, en ningún noticiario, en ningún gobierno. La verdad, tullida y maltratada, se esconde tras barreras inexpugnables, muros a los que ni yo ni ninguno de ustedes nos podremos siquiera acercar. Me he vuelto tan desconfiado, que ni siquiera, como otrora, me considero seguidor de las llamadas “Teorías de la Conspiración?, pese a su apuesta por ofrecer versiones alternativas de la realidad que en muchas ocasiones se antojan bastante más lógicas que las posturas oficiales.

Sin embargo, con el tiempo me he dado cuenta en que tampoco me basta con no creer nada, con apagar el switch cerebral y entregarme al más puro de los nihilismos, a un mundo carente de sorpresas. Para ser sincero, aún no resuelvo la forma en que, a nivel personal, puedo resolver este menester sin que, por un lado, caiga en la más cruel de las depresiones existenciales, y por el otro simplemente me limite a tratar de olvidarlo todo y continuar con mi vida como si nada hubiese pasado, escribiendo sobre las inquietudes de Natalie Portman, lo aerodinámico que es el puente diseñado por Norman Foster en Francia, o lo bien que suena el nuevo disco de The Arcade Fire.

Así, este escrito queda, como muchas cosas en mi vida, en puntos suspensivos. Continuaré leyendo al siempre inquietante –y ahora ausente, quizá para siempre- Don Calladito (www.parenelruido.blogspot.com), y a Chomsky y a otros, a cualquiera que se deslinde, aunque sea un poco, de nuestros gobiernos y políticos y noticiarios y, cuando la carga me parezca demasiado pesada, vendré de nuevo a este blog para mirar el video que les dejo y que me envió un amigo.

Y luego me reiré, aunque sea un par de minutos, de todo. Del todo y de todos, de la verdad y la mentira, de los políticos, los gobiernos y las religiones y lo ridículos e incongruentes que los seres humanos podemos llegar a ser. Incluso mi reiré, hasta caerme de la silla, de mí mismo.