Inicio Registro

Conspiraciones

“No crean en nada ni en nadie que posea siquiera un poco de poder… Ni siquiera crean en lo que yo les digo�. Algo así dice Al Lewis, también conocido como “el abuelo� de los Munster, en algún momento de “Good Bye America�, película documental realizada sobre su persona –ampliamente recomendable, por cierto-, y que curiosamente –es verdad aquello de que “no hay profeta en su tierra�- fue realizada por un grupo de catalanes, y concluida apenas unos meses antes de que Lewis falleciera. La mención del viejecito viene a cuento porque prácticamente nadie pudiese adivinar que detrás de su semblante de eterno septuagenario bonachón, se escondía uno de los norteamericanos más reaccionarios que uno pudiese encontrarse en la actualidad.

El filme, he de decirlo, me sacudió porque hace muchos años que yo tampoco creo a ciegas en ningún político, en ningún noticiario, en ningún gobierno. La verdad, tullida y maltratada, se esconde tras barreras inexpugnables, muros a los que ni yo ni ninguno de ustedes nos podremos siquiera acercar. Me he vuelto tan desconfiado, que ni siquiera, como otrora, me considero seguidor de las llamadas “Teorías de la Conspiración�, pese a su apuesta por ofrecer versiones alternativas de la realidad que en muchas ocasiones se antojan bastante más lógicas que las posturas oficiales.

Sin embargo, con el tiempo me he dado cuenta en que tampoco me basta con no creer nada, con apagar el switch cerebral y entregarme al más puro de los nihilismos, a un mundo carente de sorpresas. Para ser sincero, aún no resuelvo la forma en que, a nivel personal, puedo resolver este menester sin que, por un lado, caiga en la más cruel de las depresiones existenciales, y por el otro simplemente me limite a tratar de olvidarlo todo y continuar con mi vida como si nada hubiese pasado, escribiendo sobre las inquietudes de Natalie Portman, lo aerodinámico que es el puente diseñado por Norman Foster en Francia, o lo bien que suena el nuevo disco de The Arcade Fire.

Así, este escrito queda, como muchas cosas en mi vida, en puntos suspensivos. Continuaré leyendo al siempre inquietante –y ahora ausente, quizá para siempre- Don Calladito (www.parenelruido.blogspot.com), y a Chomsky y a otros, a cualquiera que se deslinde, aunque sea un poco, de nuestros gobiernos y políticos y noticiarios y, cuando la carga me parezca demasiado pesada, vendré de nuevo a este blog para mirar el video que les dejo y que me envió un amigo.

Y luego me reiré, aunque sea un par de minutos, de todo. Del todo y de todos, de la verdad y la mentira, de los políticos, los gobiernos y las religiones y lo ridículos e incongruentes que los seres humanos podemos llegar a ser. Incluso mi reiré, hasta caerme de la silla, de mí mismo.

Leave a Reply