Dylan
Algo debe estar mal con una ciudad en la que ya oscurece a las cinco de la tarde, algo que afecta mi estado anÃmico y distrae profundamente a mis cada vez más perjudicadas neuronas, pero ello no me disculpa el no haberme enterado de que el viejo Dylan hizo nuevamente de las suya esta semana y simplemente decidió no pasar a recoger el Premio PrÃncipe de Asturias. Tal vez se pensó que España estaba demasiado lejos. A saber. Lo cierto es que fue gracias a Federico que me enteré. Se lo agradezco, y también le doy las gracias por haberme presentado la ligera pluma con que Javier Ortiz describe la vida o ironiza de la vida o se defiende de la vida. Todo ello junto. Nadie mejor para describir el asunto. Asà pues, échenle un vistazo a:
http://www.javierortiz.net/jor/otros/dylan-fiel-a-si-mismo
Y aprovechando tan espontáneo dylanismo, me veo obligado a presentarles los siguientes videos. El primero seguramente ya lo conocen: Se trata de las imagenes que acompañaron su Subterranean Homesick Blues de Dylan, y que bien podrÃa catalogarse como un clásico de clásicos en lo que a documentos visuales de la música se refiere. A continuación, sin embargo, les muestro uno ochenterÃsimo de INXS que, o bien se trata de un homenaje al dueño de la voz nasal más popular e inquieta que ha dado Minnesota en toda su historia, o simplemente nos encontramos frente a uno de los plagios más descarados de los que se tiene memoria en estos menesteres. Generalmente, como a Rousseau, se me da el apostar por las buenas intenciones de la gente y por ende concluiré que efectivamente se trata de un homenaje, si se quiere un pésimo homenaje, pero nada más. Eso sÃ, a los australianos no les habrÃa costado nada hacerlo un poco más evidente y colocar en segundo cuadro cualquier elemento que recordase el cameo de Allen Ginsberg, ¡siquiera un maldito espantapájaros con barba! Me pregunto qué habrá dicho Dylan al respecto. Apuesto que literalmente se cagó sobre la funda de aquel disco del mencionado sexteto, KICK, y luego se prendió un tabaco como si fuese la cosa, como solamente él lo sabe hacer: saboreando cada calada como si fuese el peor de los venenos.

Noviembre 6th, 2007 at 10:23 pm
Menos mal que tu sueño en el que yo aparecÃa, no era erótico. Si no, que oso…