Impromptu de Domingo
Lo peor de estar en BerlÃn:
En México era alguien. Aquà no soy nada.
Lo mejor de estar en BerlÃn:
Tener que ser alguien en México. Aquà poder ser nadie, ser la nada.
Lo peor de estar en BerlÃn:
En México era alguien. Aquà no soy nada.
Lo mejor de estar en BerlÃn:
Tener que ser alguien en México. Aquà poder ser nadie, ser la nada.
Diciembre 16th, 2007 at 9:49 am
La verdad es que tienes una gran ventaja: podrÃas escoger cualquiera de los personajes que alguna vez fuiste en México y reinterpretarlos en BerlÃn.
Otra variante más retadora es convertirte en el que siempre habÃas querido ser. Y fÃjate que no necesitas disfraz, tan sólo jalarte de enmedio los pantalones de mezclilla justo antes de salir a la calle.
Aunque, claro, al final siempre puedes ponerte los audÃfonos, cerrar los ojos y viajar por la serpiente amarilla berlinesa entonando tu canción favorita.
Parece que estás en el limbo, pero nadie lo sabe y puedes sacar provecho de eso.
Y.
Diciembre 16th, 2007 at 9:38 pm
El asunto es: porque dejamos lo que somos en México, para ser en otro sitio?
Es cuestión netamente profesional?
El entorno personal nos empuja a dejar nuestra tierra escudados en el ambiente laboral?
A un año de estar en Madrid me lo sigo preguntando…pero neta!
Diciembre 17th, 2007 at 5:20 am
Bienvenido a Anonimalandia, en este lugar te reencuentras, no en lo profesional, no en los tÃtulos nobiliarios, ni en las clasificaciones sociales.
Felicidades, ahora podrás revalorarte como persona y reencontrarte con la sencillez con la miras pasivamente al mundo, como cuando subes al metro y en un principio te preguntas quienes serán lo que se sientan junto a ti, cuál es su origen, cuál es su historia, sin embargo tras ochocientas veces de volverte a subir al metro, vez tras vez, dÃa tras dÃa, llega un momento en que no lo cuestionas más, sólo lo ves pasar como en una pelÃcula. Pasa el viaje en el metro, pasa el dÃa, pasa la comida, son sólo imagenes.
Llegas a casa, te miras al espejo y te preguntas ¿quien es esta persona que me mira?. Piensas en casa, en tu paÃs, en tu ciudad, en tu familia. Esa gente tampoco es la misma y tu, tras haberte visto como una imagen más mezclada con tu nueva realidad, llega un tiempo después en el que empiezasa a encontrarte. Es un fenomeno hermoso.
En tu nuevo mundo se amplia el léxico y usarás coloquialmente palabras que antes te eran desconocidas, definirás nuevos gustos, tendrás nuevos antojos. La torta de tamal y el atolito, pasan a la historia. Ahora el antojo puede ser el bizcocho que venden en la esquina. Encuentras nuevos amigos, nuevos hermanos, tal vez otros que viven una situación similar a la tuya y vas creando una historia, una nueva vida. Pero en el fondo, sigues siendo tu mismo, en el fondo, sólo permanece eso, lo esencial, todo lo demás, lo material, lo difano se va borrando. Ahora eres tu mismo, pero en un formato más limpio, mucho más autentico.
Felicidades, buen viaje por Anonimalandia… te desea, una chilanga en Madrid.
Diciembre 17th, 2007 at 7:33 am
lo mejor: no responder a nadie; lo peor: nade inquiere nada…
Diciembre 17th, 2007 at 11:53 am
A mà me gusta el anonimato… aunque por otra parte, siempre se necesita tener a alguien, esas reuniones… y, sonará muy básico: el reconocimiento. Chale. qué básica soy.
Saludos hasta allá.
Diciembre 17th, 2007 at 3:53 pm
Pues si te vas “asimilando” o metamorfoseando, pero la escencia sigue igual, tus valores, tus raices. He visto que mucha gente se borra del todo y se hace camaleon. Pero que hueva. Creo que me sube mas el animo tener mi sello especial en medio de tanto pinche zombie. Hay tanto de que estar orgullosos, tan solo por venir de una cultura como la nuestra, que borrarla seria un pecado. Mis hijas hablaran espanol igual que yo y comeran tortilla igual que yo, entre muchas otras cosas. Es chido y es un reto reinventarte, pero al final del dia pertenecer a algo es bastante reconfortante.
Diciembre 21st, 2007 at 10:56 am
No es fácil ser anonimo, pero en Mexico a todos nos importan demasiado los demás, a veces es bueno a veces es malo, pero es parte de nuestra escencia por eso es que lo que menos soportamos es la indiferencia, y a la vez al estar lejos nos acostumbramos a ella. Un mexicano en Suecia (capital mundial de la indiferencia)
Enero 2nd, 2008 at 5:12 pm
No te equivoques: aquà no eras nadie.
Para algunos sólo eras el Chuy.
Allá sigues siendo el Chuy.
Para algunos sigues siendo alguien.
Te lo dice un Mexicano en México.
Ja.
Enero 3rd, 2008 at 6:07 pm
(En un entierro)
-No somos nadie… -dijo X
-Disculpe, caballero, usted…lo que quiera, yo soy notario -dijo Y
Enero 3rd, 2008 at 6:14 pm
Lo mejor de este principio de 2008: el anonimato colectivo: empezar el año con tres o cuatro grandes amigos, en las sombras de una cueva musical. Volver a Brux, donde ya no soy nadie, donde ya no queda nada ni nadie. Unos libros, una botella de vino y una cómplice con una manta para defendernos del enemigo y cariñoso frÃo.
Enero 10th, 2008 at 2:06 pm
Yo me fui de Mexico para no saber nada de compromisos, que la boda, que los 15 años, que la cenita, que tu cuate quiere esto y el otro, que se enojaron que no fuiste, que “tienes” que ir a comer con este y esta, que sino vas te dejan de hablar…… ahora solo, con mi familia, algunos cuates que tampoco quieren saber de nadie, se pasa mejor y el tiempo te rinde para mas cosas en lugar de estar perdiendolo oyendo tonterias cada fin de semana.
Enero 11th, 2008 at 12:43 pm
Tan frÃos los europeos como el invierno! ayyy! a mà lo que me funcionó para socializar en Irlanda fue el integrarme a algún grupo latino, no sé… en todos los paÃses debe existir uno y no falta el compadre que te presente a alguien de la Ciudad y asà vas conociendo gente, tal vez el egoÃsmo es problema de las grandes ciudades, al rodearte de más gente menos hablas y más desconfÃas.
Saludos desde el D.F.
Nancy