<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?> 
<!-- test v2 -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>


<channel>
	<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com</link>
	<description>Escribir para no morir congelado</description>
	<pubDate>Thu, 02 Oct 2008 06:24:11 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=wordpress-mu-1.2.3-2.2.1</generator>
	<language>en</language>
			<item>		
		<title>
			2 de Octubre		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/10/02/2-de-octubre/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/10/02/2-de-octubre/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Oct 2008 06:24:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/10/02/2-de-octubre/</guid>
		<description><![CDATA[Han pasado ya cuarenta aÃ±os/
que son como cuatrocientos/
cuarenta presidentes con cuarenta veces cuarenta mentiras/
cuarenta suspiros de Dios/
cuarenta esperanzas insÃ­pidas/
curenta inundaciones y cuarenta tormentas/
cuarenta putas vueltas de todo y a todo/
y los empleados municipales/
aun siguen lavando sangre/
en nuestras plazas de los sacrificios/
multiplicadas/
tambiÃ©n por cuarenta/
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Han pasado ya cuarenta años/</p>
<p>que son como cuatrocientos/</p>
<p>cuarenta presidentes con cuarenta veces cuarenta mentiras/</p>
<p>cuarenta suspiros de Dios/</p>
<p>cuarenta esperanzas insípidas/</p>
<p>curenta inundaciones y cuarenta tormentas/</p>
<p>cuarenta putas vueltas de todo y a todo/</p>
<p>y los empleados municipales/</p>
<p>aun siguen lavando sangre/</p>
<p>en nuestras plazas de los sacrificios/</p>
<p>multiplicadas/</p>
<p>también por cuarenta/</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/10/02/2-de-octubre/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			NUEVO BLOG DE CINE		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/29/nuevo-blog-de-cine/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/29/nuevo-blog-de-cine/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Sep 2008 16:59:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/29/nuevo-blog-de-cine/</guid>
		<description><![CDATA[He tenido el honor de ser invitado por la revista Cine Premiere, para la cual colaboro con la columna CÃ­rculos Perfectos desde hace muchos aÃ±os, en formar parte del grupo de &#8220;blogueros&#8221; de su pÃ¡gina web renovada: www.premiere.com.mx
El tÃ­tulo de este nuevo espacio es Kino Central y lo encuentran accediendo primero en el menÃº principal [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>He tenido el honor de ser invitado por la revista Cine Premiere, para la cual colaboro con la columna Círculos Perfectos desde hace muchos años, en formar parte del grupo de &#8220;blogueros&#8221; de su página web renovada: www.premiere.com.mx</p>
<p>El título de este nuevo espacio es Kino Central y lo encuentran accediendo primero en el menú principal a la sección de Comunidad y luego sencillamente &#8220;cliqueando&#8221; en el referido espacio. Kino Central es, por cierto, el nombre de uno de los cines más míticos de la capital alemana.</p>
<p>Quienes aquí me leen se encuentran invitados a buscarme también allí.</p>
<p>Disculpen, por favor, tanta  solemnidad. El otoño más triste de los otoños ha entrado ya en Berlín y no ando con humor de echar cuetes y fanfarrias.  Es, eso sí, harto cinematográfico.</p>
<p>Y lo filmo con la cámara del alma.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/29/nuevo-blog-de-cine/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
					</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/18/68/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/18/68/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Sep 2008 16:35:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/18/68/</guid>
		<description><![CDATA[  
Hoy por la maÃ±ana me sentÃ­ un poco lo que sÃ© que soy a veces: Un imbÃ©cil con una pluma. La sensaciÃ³n me durÃ³ al menos una hora, tiempo en el lo Ãºnico que hice, o lo Ãºnico que me parece que hice, fue quedÃ¡rmele viendo a un niÃ±o muy rubio y muy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&gt;     Normal   0   21                         MicrosoftInternetExplorer4   --> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";}  --></p>
<p>Hoy por la mañana me sentí un poco lo que sé que soy a veces: Un imbécil con una pluma. La sensación me duró al menos una hora, tiempo en el lo único que hice, o lo único que me parece que hice, fue quedármele viendo a un niño muy rubio y muy sano que gritaba Vater!, Vater! (¡padre!, ¡padre!) mientras corría detrás de las palomas para asustarlas. Soltaba carcajadas que parecían salidas de una máquina de hacer carcajadas y que sonaban como de un niño más grande, uno que se halla al umbral de la adolescencia pero no, este infante tendría apenas tres años y sus piecitos de playmobil, de azúcar, trastabillaban aún en cada mini zancada. Mientras lo miraba trataba de recordar cómo sería yo a esa edad, si acaso a mí también me daba por hacerme el lobo que caza a los pájaros y los persigue por un paraje verde, si mi papá velaba mis corretizas caminando a mi lado con las manos enguantadas y el porte elegante, si el tiempo, mi tiempo de ese entonces, de ese México mío, era siquiera un poco parecido a este tiempo tan peculiar de Berlín que es como de película o de libro, o como el tiempo enrarecido de un libro que uno ya ha leído y que es adaptado a película con lo que ya ningún personaje es como lo habíamos imaginado sino parte de un conjunto de desconocidos, mentirosos, impostores.</p>
<p>Pensé en todo esto y por ello, o por el viento que de repente se hizo más frío y de filo de navaja, o porque me dio la gana, de repente me entristecí y no sólo eso: mi tristeza se hizo más tensa y más profunda cuando me di cuenta de que el niño al que veía, el niño que reía, el niño que en sus pies torpes encerraba la vida misma, había dejado de ser una encantadora y diminuta criatura de pelo platino para convertirse en lo que en realidad era: un extraño más.</p>
<p>Y entonces me abracé a mí mismo como se abrazan a sí mismos los locos y las anoréxicas y los monos, y luego, respirando hondo, por fin realicé lo que me había prometido hacer, aquello que me obligó a salir de casa: Fijar la vista en el cielo para pensar, recordar, restituir, rememorar, ese viaje a Morelia que nunca hice, que probablemente ya no haré.</p>
<p>Al menos ya no a esa Morelia.</p>
<p>Lo dije. Soy un imbécil. Un imbécil con una pluma.  </p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/18/68/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			Noticia		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/15/noticia/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/15/noticia/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Sep 2008 16:59:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/15/noticia/</guid>
		<description><![CDATA[Por lo general no comunico noticias de diarios. Esta vez me vi forzado a hacer una excepciÃ³n:
http://www.elpais.com/articulo/gente/mujer/usurpa/identidad/hija/ser/animadora/instituto/elpepugen/20080915elpepuage_3/Tes
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por lo general no comunico noticias de diarios. Esta vez me vi forzado a hacer una excepción:</p>
<p>http://www.elpais.com/articulo/gente/mujer/usurpa/identidad/hija/ser/animadora/instituto/elpepugen/20080915elpepuage_3/Tes</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/15/noticia/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			En BerlÃ­n		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/11/en-berlin/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/11/en-berlin/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Sep 2008 17:11:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/11/en-berlin/</guid>
		<description><![CDATA[Se me ha preguntado hasta el hartazgo&#8230; Â¡pero quÃ© digo! MÃ¡s bien se me ha recriminado mÃ¡s de una vez el que, aun estando en BerlÃ­n nunca hablo de ella. No de mi BerlÃ­n, que bien sabemos que para mÃ­ a veces es una seÃ±ora avejentada que solamente relata cuentos tapizados de angustias o dicta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se me ha preguntado hasta el hartazgo&#8230; ¡pero qué digo! Más bien se me ha recriminado más de una vez el que, aun estando en Berlín nunca hablo de ella. No de mi Berlín, que bien sabemos que para mí a veces es una señora avejentada que solamente relata cuentos tapizados de angustias o dicta infalibles fórmulas para esfumarse, sino de aquella que está afuera de mi cabeza y de mi casa y de mis cuadernos en blanco. Esa Berlín de todos los días en la que se puede caminar sobre cuerpos de borrachos pensionados y que huele a hierro y a pasado y a los eructos de Klaus Kinsky, que no sé porqué pero continúan encapsulados en el aire. Esa Berlín de calles abiertas que son como arterias de un gigante disecado y por donde corren vientos fríos y quizá algo radioactivos procedentes de Rusia. La Berlín de esos pacíficos y pintorescos multi-kulti y de aquellos agresivos neonazis y de cientos y cientos de españoles que no dejan de llegar en grupos grandes, dispuestos a tomar la capital alemana en venganza por la pérdida de Mallorca en manos de rubios cerveceros y amantes de la fiesta y el tecno.</p>
<p>Esa Berlín que, en resumen, no es la mía.</p>
<p>Pero, a pesar de mi hermetismo, de haberme resignado a un pequeño y apacible retiro desde que pisé estas tierras, poseo aún algunas influencias, contactos, enchufes, amigos y amigas que me cuentan de lo que se vive allá, debajo de mi balcón, del otro lado de mis ventanas, aquellas por las que ahora se escurre el sol de otoño. En honor a ellos he decidido exponer dos muestras de lo que ahora se hace en Berlín y que, según me han informado, es considerado de lo más &#8220;in&#8221; por sus pobladores, sobre todo los más jóvenes e inquietos.</p>
<p>Un chico con peculiares habilidades bucales:</p>
<p><strong>
<div class="wpv_videoc">
<div class="wpv_self"><a href="http://www.skarcha.com/wp-plugins/wpvideo/">WPvideo 1.10</a></div>
<div class="wpv_video"><object data="http://www.youtube.com/v/X58elOPt6f8" type="application/x-shockwave-flash" width="100%" height="100%">
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/X58elOPt6f8"></param></object></div>
</div>
<p></strong></p>
<p>Y unos grafiteros que hasta donde sé no son berlineses, ni siquiera alemanes, pero han dejado su impronta sobre varias paredes de mi barrio. Como sea, la verdad la animación me pareció bastante buena:</p>
<p><strong>
<div class="wpv_videoc">
<div class="wpv_self"><a href="http://www.skarcha.com/wp-plugins/wpvideo/">WPvideo 1.10</a></div>
<div class="wpv_video"><object data="http://www.youtube.com/v/uuGaqLT-gO4" type="application/x-shockwave-flash" width="100%" height="100%">
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uuGaqLT-gO4"></param></object></div>
</div>
<p></strong></p>
<p>Y ahora vuelvo a lo mío. No sea que me den ganas de abandonar este pequeño pero productivo periodo monacal.</p>
<p>Tal vez simplemente me estoy haciendo viejo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/11/en-berlin/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			De Caca y otras PoesÃ­as (o breve anÃ©cdota escatolÃ³gica)		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/05/de-caca-y-otras-poesias/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/05/de-caca-y-otras-poesias/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2008 16:27:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/05/de-caca-y-otras-poesias/</guid>
		<description><![CDATA[  
No lo voy a quemar (Â¡y vaya que tal verbo viene a cuento!), asÃ­ que llamarÃ© a Roberto solamente R. Enjuto y de frente amplia, lo que segÃºn Ã©l se debe a que sus pensamientos necesitan mÃ¡s espacio que los de otros, R. continÃºa siendo el vivo retrato del vecinito que hace mÃ¡s [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     Normal   0   21                         MicrosoftInternetExplorer4   --> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&amp;gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";}  --></p>
<p>No lo voy a quemar (¡y vaya que tal verbo viene a cuento!), así que llamaré a Roberto solamente R. Enjuto y de frente amplia, lo que según él se debe a que sus pensamientos necesitan más espacio que los de otros, R. continúa siendo el vivo retrato del vecinito que hace más de veinte años nos tocó un día el timbre a mi hermano y a mí para ir a jugar tochito con otros escuincles en el parque de la esquina. No ha cambiado nada. Y cuando digo NADA es en verdad NADA. Es más, su frente ya era así de prominente desde entonces y aquella altura y corpulencia propia de un niño que embarneció antes de lo debido continúa incólume, con lo que si antes parecía un infante demasiado desarrollado para su edad ahora ha pasado a ser un adulto en extremo niñato. Pero bueno, eso en realidad me tiene sin cuidado. Ya se sabe que hay gente, individuos compuestos por conjuntos de células anarquistas que se niegan a envejecer y R. sin duda es uno de esos raros especímenes (o especimenes, la palabra también tiene su toque anarquista). Y eso está bien. Me congratulo porque hasta el fin de mis días me bastará verlo para saber que algún día fui joven. Lo que en verdad no entiendo de R. es que aún ahora, aun casado y con un hijo que se llama como él y que es además su vivo retrato, con todo y esas entradas que presumen una simetría desconcertante, continúa buscando, como desde que lo conocí, y hace quince, diez, cinco años, cualquier pretexto para hablarme –y es que no sé si así sea con todos sus amigos-, sobre aquel que estoy seguro que es su tema favorito: su mierda. Sí, por bizarro que parezca, R. es un amante de hablar de su caca, un amante por demás perdido, pues cuando habla sobre ella se exalta y como que habla más fuerte y sus ademanes, por lo general los mismos que tendría un zombi, se vuelven tan enérgicos como los de un político fascista en campaña. Así es, por más disgustante y asqueroso que parezca -a mí antes que cualquier cosa me produce incredulidad, salpicada, eso sí, de cierta fascinación-, R. habla sobre las cualidades de sus heces con la afluencia y soltura con que filósofos modernos citan pasajes de Wittgenstein, estudiosos de la literatura de la desaparición evocan a Melville o fanáticos del tenis rememoran los furiosos reveses de McEnroe. Y no sólo eso: cuando por desgracia, ya por considerado, ya presa de la distracción, no lo paro en seco, o cuando, como no creyéndolo, me río por compromiso o meneo la cabeza como suelo hacerlo en las veces en que, sin importar con quien esté, se toca un tema que me parece interesante, corro el riesgo de que R. me inste a aceptar su invitación de ver su trofeo del día siguiente. “Vente después de desayunar para que te percates del poder de mis mojones”, me dice sin falta, como relojito, cada vez que voy a México y le hago una visita. Lo dice, eso sí, a escondidas de su esposa, criatura a la que compadezco a más no poder, y quien parece ignorar por completo –al menos eso espero- la cacafilia –porque no lo suyo no es coprofilia, pues hasta donde yo sepa tan particular afición no lo estimula sexualmente-, de su marido. Ahora ya ambos sabemos que, al menos desde que dejé de vivir en México, tal propuesta marca infaliblemente el momento de mi despedida entre risas y francas mentadas de madre, como ocurrió aquella vez en que, siendo más jóvenes, nos engatusó a mi hermano y a mí, aún no sé cómo, para atestiguar la buena condición en que se hallaban sus intestinos.</p>
<p>Y pensar que, como exitoso alto ejecutivo de banco que es, en la normalidad R. no hace sino hablar de números y posibilidades de inversión y compra y venta de acciones. Ideas que, para su poca fortuna, no puede ni podrá jamás cagar.</p>
<p>Nota: Y por supuesto que R. no es el único que se entretiene hablando de su caca. La lista de hombres y mujeres bien habidos que conozco y que comparten tal afición es cada vez más larga. Pero descansen tranquilos. Hoy no serán embarrados.</p>
<p>Y para cerrar al menos con algo de elegancia, he aquí una conocida muestra de que el rey no va solo únicamente &#8220;allí&#8221;,</p>
<p><strong>
<div class="wpv_videoc">
<div class="wpv_self"><a href="http://www.skarcha.com/wp-plugins/wpvideo/">WPvideo 1.10</a></div>
<div class="wpv_video"><object data="http://www.youtube.com/v/cGxOUezyCms" type="application/x-shockwave-flash" width="100%" height="100%">
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/cGxOUezyCms"></param></object></div>
</div>
<p></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/09/05/de-caca-y-otras-poesias/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			El dÃ­a del bombero		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/27/el-dia-del-bombero/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/27/el-dia-del-bombero/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2008 11:51:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/27/el-dia-del-bombero/</guid>
		<description><![CDATA[  
Era un tipo alto, grande, y con bigote de brocha gorda al revÃ©s. Sin pelo y con el crÃ¡neo rojo, como lo tienen la mitad de los alemanes. Lo odiÃ© porque, por mÃ¡s que le pedÃ­ que me hablara lento y pausado como a un niÃ±o, de su boca salÃ³ un tornado de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&gt;     Normal   0   21                         MicrosoftInternetExplorer4   --> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";}  --></p>
<p>Era un tipo alto, grande, y con bigote de brocha gorda al revés. Sin pelo y con el cráneo rojo, como lo tienen la mitad de los alemanes. Lo odié porque, por más que le pedí que me hablara lento y pausado como a un niño, de su boca saló un tornado de palabras, uno por cierto tan atropellado que al final y sin saber bien porqué me comprometí –y con ello a la nuca, quien todavía no sabe nada y recibirá la noticia con el gusto con que se recibe una llamarada- a aportar diez euros mensuales para el honorable (esto ya lo comienzo a dudar) cuerpo de bomberos de Kreuzberg.</p>
<p>Siento, en resumen, que abusaron de mí. De mi ignorancia, de mi mal alemán, de mi cara de hámster, de mi inocencia, que aún tengo algo de ella escondida entre los huesos. Y eso no me gusta en lo más mínimo. Digo, es cosa segura que la nuca y yo hubiésemos convenido en aportar para la causa, y quizá también esos mentados diez euros, ¿por qué no? A final de cuentas, y aunque yo no los he visto hasta el momento, habrá uno que otro incendio en Berlín y con ello la función de estos corpulentos hombres será bastante más arriesgada –esto sí que lo he visto- que bajar mininos de los olmos antes de que las abuelitas propietarias de los animales mueran de una apoplejía. Sin ir más allá: yo, como todos, también soñaba con ser bombero cuando tenía cinco años. Si bien, insisto, lo que enfada es esta sensación de que me vieron la cara, el concluir que finalmente en todo el mundo se cuecen habas.</p>
<p>¡Toma esta Britneyseñal, señor bombero!, Herr Feuermann!</p>
<p>Y allí le paro porque estoy que echo humo por la cabeza y lo que menos deseo en estos momentos es que el bigotón regrese con todo y sus amigos. Que se queden allí en su cuartel, bailando YMCA hasta el amanecer…</p>
<p> </p>
<p>Y ahora, una canción para aliviar las quemaduras del mal humor. Ésta nunca me falla&#8230; o al menos incendia otro tipo de fuegos:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>
<div class="wpv_videoc">
<div class="wpv_self"><a href="http://www.skarcha.com/wp-plugins/wpvideo/">WPvideo 1.10</a></div>
<div class="wpv_video"><object data="http://www.youtube.com/v/e-VrfadKbco&amp;feature/related" type="application/x-shockwave-flash" width="100%" height="100%">
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/e-VrfadKbco&amp;feature/related"></param></object></div>
</div>
<p></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/27/el-dia-del-bombero/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			Reprise		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/18/reprise/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/18/reprise/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 20:37:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/18/reprise/</guid>
		<description><![CDATA[Un amigo me insistiÃ³ y yo a veces soy la persona mÃ¡s fÃ¡cil de convencer que existe en este mÃ­sero mundo. HarÃ¡ un mes ya habÃ­a colgado en el otro blog que poseo esta entrevista que realicÃ© en Barcelona al escritor Rodrigo FresÃ¡n para un semanario, y que curiosamente tuvo como escenario la misma terraza [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un amigo me insistió y yo a veces soy la persona más fácil de convencer que existe en este mísero mundo. Hará un mes ya había colgado en el otro blog que poseo esta entrevista que realicé en Barcelona al escritor Rodrigo Fresán para un semanario, y que curiosamente tuvo como escenario la misma terraza de bar en la que un par de meses después me emborraché con Vila-Matas cuando él todavía bebía y yo aún no lo había leído , pero cierto es -y mi citado amigo me insistió con el tema hasta el hartazgo- que casi nadie lee aquel otro blog y ello me hace pensar que los espacios literarios en Internet a veces se asemejan a una de esas gasiloneras en medio de Sonora por la que solamente pasan armadillos y uno que otro trailero saturado de coca u otros estimulantes contra el sueño.</p>
<p>En este espacio, como sea, siempre hay más espacio para la música y por ende tal vez vengan más al caso las reflexiones de Fresán, varias de las cuales todavía me arrancan carcajadas.</p>
<p>p.d. Disculparán la caprichosa tipografía.</p>
<p><strong>JARDINES DE MÚSICA</strong></p>
<p><strong>Una entrevista con Rodrigo Fresán</strong></p>
<p> </p>
<p>Visiblemente agobiado por el calor, un individuo delgado, alto y de unos cuarenta y tantos, se sienta con parsimonia, como si el tiempo fuese un pariente olvidado, en la terraza de un bar barcelonés y luego, quizá con menos calma, le pide al mesero un bloody mary. Pese a que su último libro publicado, Jardines de Kensington, además de recibir excelentes críticas en España y Latinoamérica, y de haber sido traducido ya para países como Alemania y Francia, y próximamente también para Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, entre otros, el hombre que alguna vez dijo: “nací en Argentina, pero espero morir escritor”, el mismo que a últimas fechas ha aceptado el encargo de traducir las “<tt>Lyrics 1962-2001”, de Bob Dylan, “para arrepentirme solamente un año y no toda la vida”, ha sido citado en este día en que revientan los termómetros para hablar sobre un tema que aparentemente le es ajeno: La Música. Nadie pudo haber adivinado que tras ese prisma se esconderían un manojo de anécdotas brutales y el testimonio de un melómano agudo e incorregible. Nadie. Quizá sólo él: Rodrigo Fresán.   </tt></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>¿Rodrigo Fresán podría vivir sin música?</strong></p>
<p>No lo sé. De entrada ese tipo de preguntas que te plantean separarte de cosas que ya existen me ponen nervioso, pero creo que sí. Podría vivir sin música, pero no sin libros, si es que existiese esa disyuntiva. Aunque también es cierto que la música ha sido parte inseparable de mi vida, y además existen músicas que, para mí, son partes inseparables de la literatura, que corren completamente parejas.</p>
<p> </p>
<p><strong>¿Nos podrías dar un ejemplo?</strong> </p>
<p>Sí. La canción A Day in the Life, de los Beatles, está en todos mis libros. Su influencia es mucho más clara y fuerte que muchísimas influencias literarias, y lo mismo sucede con Visions of Johanna, de Bob Dylan, o las variaciones Golberg, de Bach, en versión de Glenn Gould… yo creo que a medida que uno va viviendo se va armando el <em>soundtrack</em> de la película de su vida.</p>
<p> </p>
<p><strong>Y en este sentido, ¿nunca te has planteado cómo sonarían las canciones de Rodrigo Fresán si fueses músico en vez de escritor?</strong></p>
<p>De seguro no se trataría de algo sofisticado, sino más del tipo <em>songwriter</em>, sin estructuras complejas o innovadoras musicalmente hablando. Las canciones se inclinarían por el lado de Leonard Cohen, Warren Zevon, Elliott Smith, o parecidas a las que hace este nuevo compositor que me encanta, Micah P Hinson. Me parece que sería un cantautor del tipo triste.</p>
<p> </p>
<p><strong>Hasta antes de su lamentable deceso, tú eras uno de los íntimos amigos de Roberto Bolaño. ¿Cómo crees que sonaría su música?</strong></p>
<p>No sé (risas), el gusto de Roberto Bolaño me da un poco de miedo. El último CD que le presté y que no me devolvió, por obvios motivos, fue uno de Morphine que le gustó mucho. En sus últimos tiempos también estaba muy obsesionado con Hank Williams. Pero las dos veces que lo vi musicalmente fervorizado fueron momentos de pánico absoluto: La primera vez fue en la sala de su casa. Roberto puso un disco de El Tri y empezó como a tocar guitarra de aire y a dar unos gritos que me dieron miedo (risas), y para la segunda ocasión, que es todavía más espeluznante, me tocó verlo cantando y bailando El Aserejé completamente enloquecido. Decía que era una obra maestra del pop. Bueno, le gustaba Dylan también. Supongo que su música se parecería a una mezcla de todo esto. Algo <em>Post-atomic</em>.</p>
<p> </p>
<p><strong>Si tuvieses el poder para hacerlo, ¿Qué canción desparecerías de la faz de la tierra?</strong></p>
<p>Chiquitita, de Abba. Es una cosa terrible para mí porque cuando salió yo vivía en Caracas y se puso de moda, entonces sonaba sin parar. Al poco tiempo nos fuimos a Buenos Aires, en donde todavía estaban los militares. Recuerdo haber pensado que difícilmente se pondría de moda allí, en ese Buenos Aires tan “sofisticado y elegante”, pero justo al bajar del avión y cuando esperaba las maletas, Chiquitita empezó a sonar por los altoparlantes. Para mí Chiquitita es como la música de la dictadura argentina, la asocio inmediatamente con ella, y lo mismo me pasa con Supertramp. Ahora, si pudiese borrar a una persona sería a Celine Dion, con toda y esa fascinación que tiene por ella misma… es como una Barbra Streisand defectuosa.</p>
<p> </p>
<p><strong>Si alguien quisiera torturarte, obligándote a escuchar un disco una y otra vez, ¿Cuál tendría que poner?</strong></p>
<p>Es fácil, Cuentos de los Mares Topográficos, de Yes. Pero creo que más que tortura sería como un somnífero. Caería inmediatamente dormido a la mitad del lado uno (risas). Para de verdad torturarme, creo que serviría cualquiera de Björk. Se me hace una gran injusticia el haber castigado tantos años a Yoko Ono, para que luego llegue esta mujer y haga exactamente lo mismo. Me rindo ante la gran astucia que ha conseguido como para vender lo que hace en todo el mundo, pero me resulta insoportable. </p>
<p> </p>
<p><strong>En varias ocasiones has confesado lo mucho que te gustan los Beatles pero, ¿Cuál crees que es su peor canción?</strong></p>
<p>Probablemente, Maxwell’s Silver Hammer. Abbey Road podría ser perfecto si no estuviese esa canción. Para ser justo, tendría que elegir también una de Lennon… además de Revolution #9, que es un capricho absoluto, me inclinaría por Good Morning, Good Morning.</p>
<p> </p>
<p><strong>También has aceptado ser un fanático de Bob Dylan pero, en caso de que tuviese un enfrentamiento imaginario, a nivel letras, con Leonard Cohen, ¿Quién ganaría?</strong></p>
<p>Dylan, sin lugar a dudas.</p>
<p> </p>
<p><strong>Pero supongamos que tú no fueses el juez…</strong></p>
<p>Pero es que no hace falta ningún juez. Dylan es el más grande de todos. Es como si pones a pelear a San Pablo con Jehová, algo que ninguna asociación de boxeo permitiría. Dylan es mejor porque sus errores son mucho más apasionantes que los de Cohen. Dylan tiene la velocidad, la fecundidad y esta cosa de estar todo el tiempo en la carretera. La sublimación y el ensalzamiento y la épica de la lentitud de Cohen me fastidian bastante. Sin dudas, Dylan es mi héroe…</p>
<p> </p>
<p><strong>Un héroe con el que te cruzaste de frente una vez, ¿Podrías contarnos cómo fue?</strong></p>
<p>Sí. Habrá sido en 1996 y Dylan tocaba en Davenport, Iowa. El concierto tenía lugar en un teatro pequeño y, mientras hacía la cola para entrar, conocí a un indio gigantesco de dos metros de ancho por tres de alto que se llamaba Rolling Thunder, nombre que sus padres le habían puesto en honor a la gira que Dylan hizo en 1975, y con la que pasó por algunas reservaciones indias. Total, estábamos viendo el concierto y al final, cuando Dylan tocaba Rainy Day Women, el tipo éste me dijo: “Me voy a subir al escenario”. Le expliqué que no era buena idea, que la seguridad de Dylan era tremenda y que él era muy fóbico y podía parar el concierto. Me dice entonces, “Ven tú conmigo”. Le dije que no, que nos iban a matar. “Tú cuélgate de mi cuello”,  me respondió y claro, al final me colgué y bueno, no veía nada porque tenía la espalda del tipo gigantesco enfrente, y de repente empiezo a escuchar el ¡agghhhh! de la gente y el indio se vino abajo. Lo mataron, pensé, lo mataron y ahora me van a matar a mí. Para mi sorpresa, el indio desapareció de mi campo de visión, me paro, volteo y tengo a Dylan a unos centímetros de mí, tocando y mirándome, y el indio está de rodillas frente a nosotros gritando heee, heee heee, una especie de canto ancestral y Dylan me mira como pidiéndome explicaciones (risas). Te digo que Dylan estaba tocando Rainy Day Women, y nos ponemos a cantar con él. El indio colgado de Dylan, yo colgado de Dylan, y le dije bueno, muchas gracias Bob. Lo peor de todo es que después una multitud de gente invadió el escenario detrás de nosotros. Fue algo bizarro y gracioso al mismo tiempo.</p>
<p> </p>
<p><strong>¿Tan bizarro como entrevistar a Raphael?</strong></p>
<p> No hay nada más bizarro que entrevistar a Raphael (risas). Otro grande. A mí me decía que era el Bob Dylan en español y que había cantado la primera canción de protesta de toda la historia. No Raphael, le decía en aquella entrevista, están los <em>spirituals</em>, hay muchas cosas antes. No, no, me respondió, la primera canción de protesta es Digan lo que Digan (risas).</p>
<p> </p>
<p><strong>Además de Raphael has entrevistado a varios personajes más, como Elliott Smith o Robyn Hitchcock, entre otros, ¿A quién más quisieras entrevistar pero no has tenido la ocasión de hacerlo?</strong></p>
<p>No sé. En algún momento de mi vida me habría encantado entrevistar a Lou Reed y ahora no me interesa para nada. Reed es uno de los músicos que se me han caído por completo. Ahora es una caricatura de sí mismo, como un mal actor haciendo de Lou Reed, y eso de haber descubierto a Edgar Allan Poe a los cincuenta y pico años e imprimirlo en un disco conceptual… por favor. Bowie también habría sido interesante, me gusta mucho como personaje, aunque creo que ya estoy en la edad en que la fantasía de conocer a tus héroes ya no es tan atractiva como antes. Así lo siento. </p>
<p> </p>
<p><strong>¿Tienes algún recuerdo del 8 de diciembre de 1980, el día en que mataron a John Lennon?</strong></p>
<p>Perfectamente. Estaba en Buenos Aires y bajé a comprar el periódico y leí: Muere Lennon tiroteado, y no sé porqué pero lo primero que pensé es que lo habían matado mientras intentaba robar un banco, me lo imaginé con la máscara y todo, y recibiendo los balazos como en una escena de Peckinpah, a cámara lenta y volando por los aires. Y sí, me afectó mucho. Los Beatles, en mi infancia, son una presencia mucho más constante que la de mis padres. </p>
<p> </p>
<p><strong>Y hablando de muertes, sé que la pregunta es un tópico pero, ¿has pensado en la música que te gustaría para tu funeral?</strong></p>
<p>Sí, he pensado en eso. Para entrar, me gustaría que pusiesen el Aria de las Variaciones Goldberg, y para la salida, en el Self Portrait, de Dylan, hay una canción instrumental que se llama Wigwam y que es una especie de canción mariachi en la que Dylan casi tararea. Se escuchan unas trompetas, una cosa totalmente absurda que me parece triste pero feliz, ideal para el momento en que me estén cremando o para que los invitados empiecen a beber. Y en medio podrían poner A Day in the Life, para que la gente llore un poco.</p>
<p> </p>
<p><strong>Por favor, menciona lo primero que se te ocurra para calificar a cada uno de los siguientes personajes: </strong></p>
<p><strong>Marylin Manson. </strong>Es un cómic, un súper héroe de cómic.</p>
<p><strong>Roger Waters. </strong>Me lo imagino siempre en un diván, es como el psicoanálisis. </p>
<p><strong>Michael Jackson. </strong>Es un <em>freak </em>absoluto. Es lo que Marilyn Manson querría ser y nunca va a poder, y alguien que además necesita mucho más el psicoanálisis que Roger Waters (risas).</p>
<p><strong>Keith Richards. </strong>Es el retorno de los muertos vivientes.</p>
<p><strong>Brian Wilson. </strong>Pobrecito…</p>
<p> </p>
<p><strong>¿Tienes en mente algún disco que consideres sobrevaluado?</strong></p>
<p>Hablando precisamente de Brian Wilson, creo que el Pet Sounds de los Beach Boys es un disco totalmente sobrevaluado, una cosa completamente… <em>snob</em>, es insoportable. Nadie puede decir que ese disco es bueno.</p>
<p> </p>
<p><strong>¿Algún otro?</strong></p>
<p>Todos los de Björk. Los que hizo y los que está haciendo y los que va a hacer. Y también a Led Zeppelín como grupo. Nunca pude entender su supuesta maestría. ¡Ah! Y claro, forzosamente tengo que incluir a Jim Morrison y los Doors. Morrison es el ejemplo de la mediocridad hecha épica.</p>
<p> </p>
<p><strong>Cambiando drásticamente de tema, ¿Qué pasa por tu cabeza cuando escuchas una canción ranchera?</strong></p>
<p>Me gustan mucho. Además, estoy casado con una mexicana… Lo que más me gusta de las rancheras es que son completamente esquizofrénicas. Las letras son completamente sufridas y la música es completamente alegre, así que da la sensación de que el que te habla es un psicópata, y eso me gusta.</p>
<p> </p>
<p><strong>Y de tu país, la Argentina, ¿Spinetta, Charly o Cerati?</strong></p>
<p>Definitivamente Charly García. A escala, es el Dylan Argentina, exactamente lo mismo. Su obra es igual de revulsiva, de demencial, de talentosa, y además justamente de inexplorada. Nunca tuve nada de Spinetta y bueno, en cuanto a Cerati creo que Soda Stereo era un buen grupo de pop, aunque toda la vida me molestó un poco el hecho de que en sus letras siempre existiera un exceso de palabras terminadas es <em>ión</em>: Obsesión, repulsión, conexión… hay un exceso de <em>iones</em>… pero estaban bien.</p>
<p> </p>
<p><strong>Para terminar, y volviendo a A Day in the Life, en alguna entrevista confesaste que con tu libro, Jardines de Kensington, pretendías alcanzar algo parecido al famoso <em>crescendo</em> que hay en dicha canción, ¿Qué te gustaría conseguir con el siguiente?</strong></p>
<p>Yo siempre quiero A Day in the Life en todos mis libros, y también el momento ese de Visions of Joahnna cuando Dylan canta: “The ghost of &#8216;lectricity howls in the bones of her face”, yo siempre traduzco ese verso y lo meto en mis libros de cualquier manera. Siempre busco algún lugar en donde pueda entrar… Creo que ambos son los momentos o epifanías musicales que me gustan que estén en mis libros.   </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/18/reprise/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			MiÃ©rcoles Macabro		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/06/miercoles-macabro/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/06/miercoles-macabro/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 06 Aug 2008 19:46:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/06/miercoles-macabro/</guid>
		<description><![CDATA[A veces me parece que el inicio todo se debe a que el primer autor de quien leÃ­ la obra completa fue Edgar Allan Poe. Recuerdo haber leÃ­do El CorazÃ³n Delator extasiado, con mi corazÃ³n bombeando al mismo ritmo e intensidad que aquel que suena en la cabeza del asesino del relato. Â¡Pum, pum, pum!, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A veces me parece que el inicio todo se debe a que el primer autor de quien leí la obra completa fue Edgar Allan Poe. Recuerdo haber leído El Corazón Delator extasiado, con mi corazón bombeando al mismo ritmo e intensidad que aquel que suena en la cabeza del asesino del relato. ¡Pum, pum, pum!, sentía en el pecho, como si un gigante me zapateara el esternón. </p>
<p>Allí despertó, creo, aquel lado macabro al que durante años y años me dediqué a alimentar con documentos de todo tipo: De Lovecraft pasé a Stephen King y entre ellos pasé cuenta de varias compilaciones de Nota Roja que por alguna extraña razón mi padre guardaba en su biblioteca, ello por no mencionar la concienzuda revisión que hice de diversos casos criminales que en el tiempo en que ocurrieron estremecieron a todo México: La Poquianchis, José de Jesús Constanzo (probablemente el primer narcosatánico que alcanzó gran fama), Gilberto Flores Alavez… y por si fuera poco entre libro y libro observé cuanta película de zombis, hombres lobo o vampiros pudiese encontrar en el videoclub, y cuando terminé con ellas me pasé a cosas bastante más fuertes como lo son las cintas gore, splatter y otras que no sé ni qué apellido darles pero que incluían imágenes de ejecuciones reales o matanzas grabadas en vivo por cadenas televisivas –digamos, producto de encontrarse cubriendo alguna guerra- y que éstas, dada su crudeza, no se atrevían a transmitir al aire. </p>
<p>Un día coincidió que en aquella época universitaria se me encargara un trabajo de investigación a entregar en seis meses y enseguida decidí el tema: Asesinos en Serie y fue así como acabé desayunando con Ted Bundy, comiendo con Ed Kemper y cenando con Ed Gein. Los sábados por la noche las cervezas eran en compañía de John Wayne Gacy y los domingos por la tarde, sin duda la hora más melancólica de la semana, el turno era para el viejo Jack, quien no hacía sino hablar de lo cargada que es la niebla en Londres y de lo triste que lo ponían sus calles angostas, tan parecidas al costillar de un carnero&#8230; Sería muy injusto negar que me la pasé bomba al principio de la investigación y lo mucho que gozaba con la obsesión que despertó en mí, dotada de un ímpetu que hasta Clarice Starling habría envidiado. Fue tremendamente apasionante el tratar de meterme en la cabeza de estos bizarros personajes, medir sus movimientos, mirarles, lo más que pudiese, los ojos que tenían detrás de los ojos, escuchar las pequeñas voces, de liliputenses o de hormigas, que les llegaban mientras comían la sopa frente a la TV o atendían al cliente en la oficina de banco en que trabajaban, como cualquier mortal. </p>
<p>El proceso fue incluso divertido y me hacía un montón de gracia que amigos y parientes me viesen de lo más raro cuando les hablaba de mi proyecto.  Hasta que empecé a tener sueños raros, sueños que con el paso de los días se transformaron en las peores pesadillas –y los que me conocen saben que soy un hombre de pesadillas tremebundas- que he tenido en la vida. Pesadillas que me hacían despertar gritando y con los tendones endurecidos y con gotas frías como de mercurio deslizándose por mi columna. Yo esperaba que con los días los malos sueños se fueren disipando, que a fuerza de la constante racionalización que hacía de ellos no tuvieren otra opción que desaparecer o volver a las sombras, pero lo cierto es que empeoraron como la salud habitantes de la Casa de Usher, brindándome vez con vez imágenes más terribles, al punto de que llegué a sentirme un adolescente víctima de Freddy Krueger que no halla peor condena que el cerrar los párpados y dormir.  </p>
<p>Y justo cuando pensé en que las cosas habían ido muy lejos y que quizá era momento de pedir ayuda antes de que el insomnio o las pesadillas me enloquecieran, entregué finalmente mi trabajo de seis meses y con ello mis problemas llegaron a su fin como por arte de magia. Dormí como un bebé esa noche, y la siguiente, y la siguiente… Confieso que había olvidado eso, todo aquel particular episodio de mi vida prácticamente por completo hasta la semana pasada, cuando luego de reflexionarlo detenidamente me decidí a ver el primer episodio de Dexter, serie de televisión que pretende retratar la vida de un asesino en serie que mata, curiosamente, a otros asesinos.</p>
<p>Y así fue que recordé que hubo una ocasión en mi vida en que los temas macabros me fueron sumamente atrayentes. E incluso me vinieron a la mente pequeños, ínfimos y aparentemente insignificantes detalles, como el que la canción que a continuación podrán escuchar –y ver- era la que oía en su auto una de las víctimas de David Berkowitz, mejor conocido como El Hijo de Sam, justo antes de que una bala lo rompiera.</p>
<p>Lo cito como un ejemplo de las ironías de la vida, creo yo. Ironías que espero que sean la fórmula adecuada para alejar de mí aquellos sueños que alguna vez observé de tan cerca que pude respirarlos, percibir su olor a grito, su podredumbre. Sueños gestados en el fondo de la oscuridad, dotados de un color indefinible, un color que pudiera ser un no color o un anti-color. El mal.    </p>
<p><strong>
<div class="wpv_videoc">
<div class="wpv_self"><a href="http://www.skarcha.com/wp-plugins/wpvideo/">WPvideo 1.10</a></div>
<div class="wpv_video"><object data="http://www.youtube.com/v/bIuKtp3yCTw" type="application/x-shockwave-flash" width="100%" height="100%">
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/bIuKtp3yCTw"></param></object></div>
</div>
<p></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/08/06/miercoles-macabro/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>		
		<title>
			Espejismo		</title>
		<link>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/07/30/espejismo/</link>
		<comments>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/07/30/espejismo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Jul 2008 16:37:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>purapanza</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/07/30/espejismo/</guid>
		<description><![CDATA[Las Ãºltimas semanas se han hallado nutridas por algunos de los dÃ­as mÃ¡s bizarros de mi vida. Durante ese tiempo y en momentos particulares, de aroma enrarecido, como dirÃ­a el poeta morfinÃ³mano Armando Palencia, me vi rodeado por experiencias de lo mÃ¡s extraÃ±as, entre ellas el haberla hecho de extra (o figurante o Komparse) en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las últimas semanas se han hallado nutridas por algunos de los días más bizarros de mi vida. Durante ese tiempo y en momentos particulares, de aroma enrarecido, como diría el poeta morfinómano Armando Palencia, me vi rodeado por experiencias de lo más extrañas, entre ellas el haberla hecho de extra (o figurante o <em>Komparse</em>) en una película para la televisión alemana que versa sobre la caída del Muro y luego, apenas una semana después de gritar “Tor auf” y “Reisefreiheit” junto con otros quinientos supuestos <em>Ossis </em>(varios ellos dotados de auténticos y abominables –o exquisitos, porque pasan por un grave proceso de extinción- <em>mullets</em>) y de portar un terrible vestuario –mocasines y pantalones de tubo incluidos- que me recordó la pinta que debía llevar al salir de las tardeadas del New’s Toreo, el ser nuevamente invitado a trabajar por una empresa teutona. Esta vez sin embargo la cuestión fue bastante más seria, pues hube de exhibir mis barbas antes las cámaras de una cadena televisiva y allí, con la Puerta de Brandemburgo de fondo, dar mi opinión sobre las expectativas que se tendrían en materia de relaciones exteriores en caso de que Obama quedase como el próximo presidente de los Estados Unidos.</p>
<p>Ya no me queda ninguna duda. Soy, lo sé, lo acepto, un “Milusos”. Uno perdido –o encontrándose- en Berlín.</p>
<p>Pero mejor eso, creo, mejor la actividad, cualquiera que ésta sea, y las distracciones, y el desayunarme cinco horas de clases de alemán todos los días, y el pensar una novela que no se ha continuado escribiendo, y el añorar aquellas mañanas en que la novela se escribía por sí sola, como en un episodio de Harry Potter o de Odisea Burbujas o del programa o cuento o historieta para niños de mierda que sea. Mejor eso y el darle cuerda a la cabeza con las rubias que cruzan muy monas con sus bicicletas y sus faldas vaporosas, y el escribir e-mails que nunca serán respondidos, y el mirar fotos de otros e imaginar las historias que pasan por sus mentes.</p>
<p>Sí, mejor eso que dejarse llevar por el calor de Berlín, ese calor caprichoso que viene y va pero que cuando se asoma se mete hasta el centro de la cabeza por los oídos, mordiendo todo a su paso, arrancando células y pelo y neuronas; un calor que cuando se aparece, cuando se digna a llegar a dentelladas y arañazos lo deja a uno completamente atolondrado y algo triste, y también enfadado con la vida o al menos con lo que ese día de calor la vida da la impresión de ser.    </p>
<p>Es entonces, en estos pocos días que tienen lugar cada año, cuando uno no debe, y por ningún motivo, dejarse llevar por el calor de Berlín. De lo contrario se corre el riesgo de querer salir a la calle y cortar con calma, como si fuese una barra de salami, el cuello de un árabe mientras que con la otra mano se sostiene un libro de Camus.</p>
<p>Gracias, Dios, gracias por el milusismo. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://purapanza.ciudaddeblogs.com/2008/07/30/espejismo/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
